
Perdida te busque... Creí encontrarte entre dibujos, escritos, planos y recuerdos...creía que estabas allí, en las huellas de lo que algún dia fui. Te veía en el reflejo de la felicidad pasada, de los recuerdos...creí que estabas allí, no en el edor a destrucción que se cernía ahora sobre mi...esa solo era la consecuencia de tu ausencia, el precio a pagar por los errores que siempre asumí como propios.
Me senté en la habitación oscura, en la que no penetraba la luz, solo algún destello durante alguna fantasía ocasional...me abandoné a la realidad irreal, a la fantasia que me evadía...esperando que vinieras a abrir ese cerrojo, ese del que solo tú poseías llave...
Algún día desperté del delirio, y me tope con la oscuridad...solo yo podría abrir la cerradura, pero no podía. La desolación emanaba de cada poro, no tenía fuerzas. No encontré las muletas que me ayudaran...estaba sola en la habitación oscura.
Un día, al fin, fui capaz de levantarme y abrir, pero no sanada, simplemente anestesiada contra mi propio dolor, enterrando lo que no sé si algún dia curaré.
Y así gané, mi única victoria en la única guerra que he librado: la de salir de la habitación oscura.

